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Vía adn.celam.org.

El cardenal Pedro Barreto, presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), junto con uno de los vicepresidentes, Mauricio López, se reunieron este miércoles en un desayuno de trabajo con representantes de las conferencias episcopales del territorio amazónico presentes en la 39ª Asamblea General del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam): Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Bolivia y Perú. Una reunión a la que se sumó Mons. Robert Prevost, recientemente nombrado prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, y algunos de los representantes de las entidades financiadoras.

Asamblea presencial de la CEAMA en Manaos

El objetivo principal de la reunión era informar sobre la primera Asamblea Presencial de la CEAMA, que será realizada en Manaos el próximo mes de agosto, todavía sin fechas decididas. El presidente de la CEAMA hizo memoria de los pasos dados en los últimos años hasta llegar a la creación de la Conferencia. El cardenal Barreto situaba como punto de partida las palabras del Papa Francisco a los obispos en la Jornada Mundial de la Juventud en 2013 en Rio de Janeiro, donde llamó a relanzar la evangelización en la Amazonía.

En aquel momento se retomó la preocupación mostrada por los obispos brasileños en Aparecida con relación a la Iglesia de la Amazonía. También recordó las palabras del cardenal Claudio Hummes, primer presidente de la CEAMA, cuando en el cónclave le dijo al recién elegido Papa Francisco que no se olvidase de los pobres, algo retomado por el nuevo pontífice en su primera rueda de prensa, cuando dijo que le gustaría una Iglesia pobre y para los pobres.

Semilla de la REPAM

El cardenal peruano recordaba que, en 2013, siendo presidente del Departamento de Justicia y Solidaridad (Dejusol), del Celam, fue invitado a un encuentro en Puyo (Amazonía ecuatoriana), organizado por Cáritas Ecuador con las iglesias particulares de la Amazonía, donde estaban presentes obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas, así como representantes de los pueblos indígenas. Esa es considerada la semilla de algo que se concretó en septiembre de 2014 en Brasilia con el nacimiento de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), fruto de un proceso de discernimiento entre el Celam, la CLAR, Caritas América Latina y Caribe, y la Comisión Episcopal para la Amazonía de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, que tuvo al cardenal Claudio Hummes como primer presidente.

Un momento importante fue también la visita del Papa Francisco a Puerto Maldonado en enero de 2018, donde se inició la preparación del Sínodo para la Amazonía, en el que se llevó a cabo un amplio proceso de escucha en el que participaron al menos 87 mil personas. Del Sínodo surgió como propuesta la creación de un organismo episcopal amazónico, que posteriormente el Papa Francisco dijo que debería ser eclesial, siendo creada el 29 de junio de 2020 la Ceama, que tuvo su aprobación canónica el 3 de octubre de 2022.

Cinco representantes de cada conferencia episcopal

En la primera asamblea presencial se quiere contar con 5 representantes de cada una de las conferencias episcopales que forman parte del territorio amazónico: un obispo, un presbítero o diácono, un religioso o religiosa, un laico o laico, y un representante de los pueblos originarios.

Así mismo, el cardenal Barreto informó a los presentes sobre la audiencia del Papa Francisco a tres indígenas, vicepresidentas de la CEAMA y REPAM, el próximo 1 de junio: Yessica Patiachi, la hermana Laura Vicuña Pereira Manso y Patricia Gualinga. La audiencia es fruto de una carta enviada al pontífice el pasado mes de marzo en el que desde el corazón de la Amazonía se dirigieron al “abuelo Francisco”, donde le decía que ha llegado a los pueblos amazónicos con el lenguaje de la ternura y de los sueños. Una audiencia donde será presentado al Papa Francisco las reflexiones llevadas a cabo en torno al tema de los ministerios de las mujeres en la Amazonía.

El presidente de la CEAMA invitó a ser consciente de que estamos en un tiempo propicio para responder a los grandes desafíos de la Amazonía al servicio de la Iglesia universal, insistiendo en que estamos viviendo un auténtico Kairós.

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